El actual gobierno de Cristina Kirchner pone toda su energía en renegociar con bonos la deuda externa contraída por la última dictadura militar. Treinta y cuatro años han pasado ya del proceso y se van a cumplir veintisiete desde el retorno a la democracia. Es oportuno hacer un balance, en especial cuando estamos frente a un gobierno que se embandera con los derechos humanos y que declaro que su política era la del “desendeudamiento”.
Si bien la deuda externa tiene su origen en el siglo XIX, la dictadura de Videla, Massera y Viola se encargó de incrementarla exponencialmente. Con Martínez de Hoz como Ministro de Economía, los militares estimularon un endeudamiento desenfrenado del país, ejecutado bajo la “regulación” del FMI, poniendo a YPF y a otras empresas estatales como garantía. Con similar furor, la burguesía nacional elevó la carga de la deuda privada. En 1982, Domingo Cavallo, que presidía el Banco Central estatizo la deuda de las principales empresas nacionales y extranjeras. Los beneficiados fueron Pérez Companc, Renault, Ford, Fiat, Techint, entre otras.
Como esa deuda se había contraído con bancos y compañías de seguros que tenían garantías de los países europeos afiliados al Club de Paris, la deuda entre privados se convirtió en una deuda pública de Argentina con los gobiernos del Club de Paris. Así, la dictadura elevo la deuda de 9.700 millones de dólares en 1976 a 45.100 en 1983.
Cristina afirmo en un discurso que: “He escuchado a algunos hablar de deuda legítima o ilegítima. El momento de analizar si la deuda dejada por la dictadura era legítima o ilegítima era durante el primer momento democrático. Una vez que el primer gobierno democrático y los posteriores reconocieron la deuda no hay manera de hablar de deuda ilegítima, por más que suene lindo y algunos lo agiten como un eslogan electoral”
La ministra de Industria y Turismo, Débora Giorgi, sostuvo que el pago de la deuda es un requisito imprescindible para que Argentina pueda "volver a los mercados internacionales de crédito". Giorgi añadió que están en la obligación de "dar las certezas que necesitamos dar: el crédito es la materia pendiente para el sistema productivo nacional".
Por otro lado Julián Asiner, militante de la U.J.S. afirma que: “aquellos que hablan y hablan sobre la necesidad de pagar la deuda, deberían tomar nota de esto. Es el propio pago de la deuda usuraria el que termina llevando al país a la cesación de pagos. En el camino, los K terminaran adoptando el mismo programa de ajuste que les proponen sus opositores de derecha”.
Tampoco se trata simplemente de no pagar, porque el ahorro que se obtendría en este caso iría a parar al bolsillo de los capitalistas o fugar capitales. Al que habría que investigar es al régimen social capitalista responsable de la deuda, poniendo entonces el no pago al servicio de un plan de transformación social del país. Instaurar el control de cambios, nacionalizar la banca y el comercio exterior, para destinar el ahorro nacional a un plan de desarrollo dirigido por los trabajadores, que priorice las necesidades de las grandes mayorías.
El endeudadamiento de los paises llamados del tercer mundo o periféricos fue y es la manera que tiene los imperios de someter y espoliar a estos países porque son deudas impagables y lo único que se quieren pagar son los intereses. Esto lo descubrieron los ingleses en el siglo XVIII. Callin con las invasiones inglesas, dominando a los países con endeudamientos y no con tropas y haciéndoles creer que eran soberanos.
Estaria bueno que pongan su punto de vista segun el pago o no de la deuda.
Nota escrita por: Tania Garès
miércoles, 5 de mayo de 2010
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