La ley de medios reemplazó a la Ley de Radiodifusión 22.285, que había sido promulgada en 1980 por la dictadura militar autodenominada Proceso de Reorganización Nacional y que se mantuvo vigente hasta la aprobación de la nueva ley Desde la recuperación de la democracia el 10 de diciembre de 1983, existió un amplio consenso sobre la necesidad de derogar la norma de la dictadura y sancionar una nueva ley, en consonancia con las necesidades cívicas y participativas de la democracia. Los presidentes Raúl Alfonsín en 1988 y Fernando de la Rúa en 2001 presentaron sendos proyectos de ley, pero no pudieron ser tratados debido a las fuertes presiones ejercidas por parte de los sectores involucrados.
En agosto de 2009, la presidenta envió un proyecto de ley a la Cámara de Diputados para reemplazar la ley de radiodifusión, luego de haber debatido por un año en veinticuatro foros que se desarrollaron en distintos puntos del país, una propuesta de proyecto de ley basada en veintiún puntos presentados por la Coalición por una Radiodifusión Democrática en 2004.
El proyecto de ley fue duramente criticado por un sector importante de la oposición (UCR, PRO, PJ disidente y Coalición Cívica), los grandes multimedios y las organizaciones de propietarios de medios tanto nacionales como internacionales.
Por el contrario, fue apoyado por partidos de centroizquierda (Nuevo Encuentro, Proyecto Sur, Partido Socialista), radios comunitarias, todas las universidades nacionales, los sindicatos, organizaciones de derechos humanos, la ONU y organizaciones nacionales e internacionales de periodistas y trabajadores de prensa.
Entonces la pregunta es: ¿Cómo es posible que una ley tan esencial como la de libertad de expresión haya demorado tanto en salir? ¿A quien perjudica?
Lamentablemente los medios están manejados por un gran monopolio llamado : Grupo Clarín, además de tener canales, radios, diarios, revistas es el dueño de papel prensa y proveedor de los demás diarios, aparte de ser dueño de las empresas de distribución.
Este se encarga de manejar toda la información que llega a nuestros ojos, oídos o a nuestras manos. Es así que, al ser opositores del gobierno K, modifican la información para sacar su mayor provecho.
Es muy clara la diferencia que hay entre los canales televisivos. Canal 7 habla maravillas de Cristina, y por otro lado, canal 13 habla muy mal del gobierno.
No solo se trata de las mentiras de los medios, sino también del ocultamiento de cierta información. Un ejemplo muy claro es que hace poco menos de un mes, el programa televisivo “6,7,8”(canal 7) invito a sus seguidores a la plaza de mayo a protestar por la inmediata resolución de la ley. La realidad es que la plaza quedó repleta, cosa que en ningún canal fue visto. ¿Por qué? Porque los medios están manejados por clarín, y esta ley avala la limitación del poder de los multimedios, cosa que los perjudicaría ya que al perder canales, radios u otros medios, pierda el poder que estableció desde la dictadura militar hasta el día de hoy. Siendo nosotros manejados por una información falsa y con falta de critica hacia los medios.
Mi opinión es que la ley, primero que nada tendría que haberse resuelto hace tiempo, pero como no fue así, debería llevarse a cabo de inmediato ya que vivimos con una constante información falsa, imponiéndonos una idea o una postura, y no logrando lo que en realidad tendría que pasar; darnos las herramientas para que nosotros analicemos, comparemos y realicemos nuestra propia opinión, y que el arte de la actuación o los programas de radio no varíen según la postura del artista m que puedan expresarse libremente.
Nota escrita por: Juan Ignasio Segovia.
miércoles, 12 de mayo de 2010
miércoles, 5 de mayo de 2010
¿Debemos pagar la deuda?
El actual gobierno de Cristina Kirchner pone toda su energía en renegociar con bonos la deuda externa contraída por la última dictadura militar. Treinta y cuatro años han pasado ya del proceso y se van a cumplir veintisiete desde el retorno a la democracia. Es oportuno hacer un balance, en especial cuando estamos frente a un gobierno que se embandera con los derechos humanos y que declaro que su política era la del “desendeudamiento”.
Si bien la deuda externa tiene su origen en el siglo XIX, la dictadura de Videla, Massera y Viola se encargó de incrementarla exponencialmente. Con Martínez de Hoz como Ministro de Economía, los militares estimularon un endeudamiento desenfrenado del país, ejecutado bajo la “regulación” del FMI, poniendo a YPF y a otras empresas estatales como garantía. Con similar furor, la burguesía nacional elevó la carga de la deuda privada. En 1982, Domingo Cavallo, que presidía el Banco Central estatizo la deuda de las principales empresas nacionales y extranjeras. Los beneficiados fueron Pérez Companc, Renault, Ford, Fiat, Techint, entre otras.
Como esa deuda se había contraído con bancos y compañías de seguros que tenían garantías de los países europeos afiliados al Club de Paris, la deuda entre privados se convirtió en una deuda pública de Argentina con los gobiernos del Club de Paris. Así, la dictadura elevo la deuda de 9.700 millones de dólares en 1976 a 45.100 en 1983.
Cristina afirmo en un discurso que: “He escuchado a algunos hablar de deuda legítima o ilegítima. El momento de analizar si la deuda dejada por la dictadura era legítima o ilegítima era durante el primer momento democrático. Una vez que el primer gobierno democrático y los posteriores reconocieron la deuda no hay manera de hablar de deuda ilegítima, por más que suene lindo y algunos lo agiten como un eslogan electoral”
La ministra de Industria y Turismo, Débora Giorgi, sostuvo que el pago de la deuda es un requisito imprescindible para que Argentina pueda "volver a los mercados internacionales de crédito". Giorgi añadió que están en la obligación de "dar las certezas que necesitamos dar: el crédito es la materia pendiente para el sistema productivo nacional".
Por otro lado Julián Asiner, militante de la U.J.S. afirma que: “aquellos que hablan y hablan sobre la necesidad de pagar la deuda, deberían tomar nota de esto. Es el propio pago de la deuda usuraria el que termina llevando al país a la cesación de pagos. En el camino, los K terminaran adoptando el mismo programa de ajuste que les proponen sus opositores de derecha”.
Tampoco se trata simplemente de no pagar, porque el ahorro que se obtendría en este caso iría a parar al bolsillo de los capitalistas o fugar capitales. Al que habría que investigar es al régimen social capitalista responsable de la deuda, poniendo entonces el no pago al servicio de un plan de transformación social del país. Instaurar el control de cambios, nacionalizar la banca y el comercio exterior, para destinar el ahorro nacional a un plan de desarrollo dirigido por los trabajadores, que priorice las necesidades de las grandes mayorías.
El endeudadamiento de los paises llamados del tercer mundo o periféricos fue y es la manera que tiene los imperios de someter y espoliar a estos países porque son deudas impagables y lo único que se quieren pagar son los intereses. Esto lo descubrieron los ingleses en el siglo XVIII. Callin con las invasiones inglesas, dominando a los países con endeudamientos y no con tropas y haciéndoles creer que eran soberanos.
Estaria bueno que pongan su punto de vista segun el pago o no de la deuda.
Nota escrita por: Tania Garès
Si bien la deuda externa tiene su origen en el siglo XIX, la dictadura de Videla, Massera y Viola se encargó de incrementarla exponencialmente. Con Martínez de Hoz como Ministro de Economía, los militares estimularon un endeudamiento desenfrenado del país, ejecutado bajo la “regulación” del FMI, poniendo a YPF y a otras empresas estatales como garantía. Con similar furor, la burguesía nacional elevó la carga de la deuda privada. En 1982, Domingo Cavallo, que presidía el Banco Central estatizo la deuda de las principales empresas nacionales y extranjeras. Los beneficiados fueron Pérez Companc, Renault, Ford, Fiat, Techint, entre otras.
Como esa deuda se había contraído con bancos y compañías de seguros que tenían garantías de los países europeos afiliados al Club de Paris, la deuda entre privados se convirtió en una deuda pública de Argentina con los gobiernos del Club de Paris. Así, la dictadura elevo la deuda de 9.700 millones de dólares en 1976 a 45.100 en 1983.
Cristina afirmo en un discurso que: “He escuchado a algunos hablar de deuda legítima o ilegítima. El momento de analizar si la deuda dejada por la dictadura era legítima o ilegítima era durante el primer momento democrático. Una vez que el primer gobierno democrático y los posteriores reconocieron la deuda no hay manera de hablar de deuda ilegítima, por más que suene lindo y algunos lo agiten como un eslogan electoral”
La ministra de Industria y Turismo, Débora Giorgi, sostuvo que el pago de la deuda es un requisito imprescindible para que Argentina pueda "volver a los mercados internacionales de crédito". Giorgi añadió que están en la obligación de "dar las certezas que necesitamos dar: el crédito es la materia pendiente para el sistema productivo nacional".
Por otro lado Julián Asiner, militante de la U.J.S. afirma que: “aquellos que hablan y hablan sobre la necesidad de pagar la deuda, deberían tomar nota de esto. Es el propio pago de la deuda usuraria el que termina llevando al país a la cesación de pagos. En el camino, los K terminaran adoptando el mismo programa de ajuste que les proponen sus opositores de derecha”.
Tampoco se trata simplemente de no pagar, porque el ahorro que se obtendría en este caso iría a parar al bolsillo de los capitalistas o fugar capitales. Al que habría que investigar es al régimen social capitalista responsable de la deuda, poniendo entonces el no pago al servicio de un plan de transformación social del país. Instaurar el control de cambios, nacionalizar la banca y el comercio exterior, para destinar el ahorro nacional a un plan de desarrollo dirigido por los trabajadores, que priorice las necesidades de las grandes mayorías.
El endeudadamiento de los paises llamados del tercer mundo o periféricos fue y es la manera que tiene los imperios de someter y espoliar a estos países porque son deudas impagables y lo único que se quieren pagar son los intereses. Esto lo descubrieron los ingleses en el siglo XVIII. Callin con las invasiones inglesas, dominando a los países con endeudamientos y no con tropas y haciéndoles creer que eran soberanos.
Estaria bueno que pongan su punto de vista segun el pago o no de la deuda.
Nota escrita por: Tania Garès
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